Periodistas.

Solitarias compañeras

Desde el tiempo ancestral

En aristas y potreros

En la urbe colosal

Periodistas las arrechas

Se atreven a denunciar

Nunca esquivan, van de frente

Consecuentes a su dignidad

 

Las honradas sin recato

Rehúsan a la inequidad

No hay jactancia, sí prestancia

Urgencia por manifestar

La injusticia, el arrebato

De la misoginia patriarcal

 

No son prosa, son hermosas

En  afán  de solidaridad

Son poesía nunca escrita

En el encauce liberal

 

Son cronistas, locutoras

Reporteras, redactoras

Fotógrafas y dibujantes

Son equidad itinerante

Son las voces de mujeres

En toda su expresión

Son chicharras de verano

Que ningún invierno aguó.

 

Ilka Oliva Corado.

Noviembre 30 de 2013.

Estados Unidos.

Casita de arrabal.

Pregunto dónde estás

ahora que amanece la escarcha enneblinada

de noviembre que se va

en dónde estás casita que me arrulla

cuando pienso en un hogar

 

Casita de arrabal

de puertas enlepadas

en dónde está tu arada

para irla a enamorar

 

aquella aldea verde de hortalizas que floreaban

en dónde está la brea del mango que comí

caminos empolvados de añoso frenesì

en dónde está el arroyo de diáfano embeleso

quiero darle un beso a escondidas de la laguna

aquella poza oscura que nutría el zacatal

 

¿La sombra del pinón,

del bulevar de mis recuerdos?

aquellos años muertos que no puedo enterrar

en  ningún silencio ingrato

lo guardo en un recato

de apariencia de locura

para que esta partitura

nadie pueda interpretar

 

Casita de arrabal

en dónde está tu esencia

tal vez   en estas letras

que te pretenden cortejar.

 

Ilka Oliva Corado.

noviembre 26 de 2013.

Estados Unidos.

 

Frontera Arizona.

I

 

No me pregunten,

No me custodien

Déjenme dormir

Yo soy la noche

La luna en reproche

No busco delinquir

Oscura es mi pena

Las muertes ajenas

Abruman mi sentir

 

Yo soy un desierto

Ya con tantos muertos

Que mi entraña  lapidan

Huesos sueltos

Que vagan dispersos

Buscando su hogar

Sin tumba y sin flores

Guardan sus dolores

En mi soledad.

 

II

Corren y caen

Cansados y muertos

Los emigrantes

Que buscan cruzar

Tocar otra tierra

Saltar varios cercos

Y olvidar,  con tanto trabajo

En las sombras de la inequidad

La voz del desierto

Que los ha de llamar.

 

III

 

No las pude ayudar

Ellas gritaban, las golpeaban

Las vulneraban

 

Ahí estaban las emigradas

Eran niñas y mujeres

No lograron cruzar

Aquí quedaron

Sus cuerpos destrozados

 

Sus corazones apagados

Ya no quisieron continuar

Las luces en oscurana durmieron la eternidad

Aquí están todas son incontables

Como las piedras en mi jardín

Soy un desierto que llora yerto

Soy una fosa sin explorar

Clandestino y peregrino

Yo también quiero emigrar.

 

Ilka Oliva Corado.

Noviembre 19 de 2013.

Estados Unidos.

Una carta.

Una carta.

Cuántas cartas te he escrito
Junto al rescoldo del fogón
Deletrearlas no he podido
Ha sido tanto mi dolor

Tu ausencia me enlutece
Deseo oír tu voz
Abrazarte, observarte
Arrullarte con amor

Tan lejos que te fuiste
La frontera te tragó
Hija de mi entraña
Mi ilusión se derrumbó

Vi tu cuerpo ensangrentado
Bajo la sombra de un vagón
En las vías la tragedia te esperó

Aquí junto al rescoldo del fogón
Está tu madre, inconsolable
Porque la frontera te mató.

Ilka Oliva Corado.
Noviembre 19 de 2013.
Estados Unidos.

Desaparecida.

Fue una llamada en la madrugada

La que avisó, con voz ajena

Que tu cuerpo apareció

Presté dinero y abordé un bus

Crucé países, las mismas fronteras

Que atravesaste vos

 

Llegué al poblado

Abrazada a mi soledad

Llevaba urgencia por encontrarte

Por acariciarte,

Por sentirte respirar

Iba engañada en mis tormentos

Hija mía viva te quería encontrar

 

 

Pasé a la morgue donde tu cuerpo congelado

Desfigurado y ultrajado apareció

En bolsa negra, sobre bandeja de migración

Mi niña hermosa tu sonrisa contagiosa

La maldad eliminó,

Cuánto pesar, cuánto dolor

Cuándo suplicio encierra mi corazón

 

Qué más te hicieron

Los malhechores, los transgresores de la frontera

Me han matado junto a vos

Ahora te llevo directo a casa

En una caja, tu cuerpo en partes

Viles cobardes,

Cuántas más igual que vos

 

No es la frontera

Es la malicia

De quien negocia

Con la vida de quien migró

Hija querida, tus hijos yo cuidaré

Andáte tranquila a los senderos

Donde un día te alcanzaré

Aquí me quedo, junto a tus crías

De vos les hablaré.

 

Ilka Oliva Corado.

Noviembre 19 de 2013.

Estados Unidos.

 

Un corazón.

Un corazón, combatiente

Que no duerme

Admirado, vencedor

Un corazón disidente

Una espiga de amor

Alegría, canto de ruiseñor

 

 

Niño mío tu carita

Junto al río de la muerte

Vi entristecer la sonrisa de mamá

Quién te ahogó, se pregunta

Sin contestar, llora sola

Ahí está y te abrazará

 

 

Un corazón rumbo al norte

Quién te mató, ¿un coyote?

Tu corazón robó

Niño mío, mamá está ahí

No estas solo,

Tu cuerpo frío, junto al río de la muerte

Por qué te fuiste sin avisar

 

Un trasplante realizaron

A vos te robaron

La luz de vivir

Emigrante sin destino

Niño mío,

Mamá está ahí

 

Frío tu cuerpo

Hay lamentos

Por qué viajaste buscando a papá

Sin documentos, te entregaste a la adversidad

Mamá está ahí

No te dejará

Junto a ella a casa te llevará.

 

 

Ilka Oliva Corado.

Noviembre 19 de 2013.

Estados Unidos.

Primero.

Esta tarde acurrucada

En la esquina de una rima

Es prosa acomplejada

De un poema que murió

 

Poesía de otros días

De la alborada que emigró

Es trova azareada

En la  penumbra de un adiós

Es una oda emancipada

Que piensa en vos.

 

Ilka Oliva Corado.

Noviembre 16 de 2013.